<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Malrod — Ingeniería del frío</title><link>https://www.malrod.es/</link><description>Recent content on Malrod — Ingeniería del frío</description><generator>Hugo</generator><language>es-ES</language><copyright>© Manuel Alvarado</copyright><lastBuildDate>Mon, 20 Jul 2026 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://www.malrod.es/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>La física del frío pasivo: por qué un contenedor isotermo mantiene la temperatura sin enchufe</title><link>https://www.malrod.es/posts/fisica-termica-contenedores-isotermos/</link><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://www.malrod.es/posts/fisica-termica-contenedores-isotermos/</guid><description>&lt;p&gt;Un contenedor isotermo no genera frío. No tiene compresor, ni gas refrigerante, ni electrónica de control. Su única función es &lt;strong&gt;retrasar&lt;/strong&gt; un proceso físico que ya está en marcha desde el instante en que se cierra la tapa: la igualación de temperatura entre el interior de la caja y el aire que la rodea. Entender ese proceso —y no solo el grosor del aislante— es lo que separa una elección de embalaje óptima de una que falla a las seis horas de un trayecto total de doce horas.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>